“Conforme más conoces al ITESO, más te enamoras”: Francisco Javier Arizti
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“Conforme más conoces al ITESO, más te enamoras”: Francisco Javier Arizti
El nuevo presidente de ITESO, AC, asumió el encargo en un momento que describe como “precioso para el ITESO”: primero, por la puesta en marcha del Horizonte Estratégico, que contempla la formulación del Plan de Desarrollo Institucional 2028-2037, y segundo, por las celebraciones de los 70 años de la fundación de la universidad.
Édgar Velasco
La mesa en la sala de reuniones de ITESO, AC, es larga. Casi tan larga como el muro en el que, uno tras otro, se muestran los once retratos de quienes han presidido la asociación desde 1958 y hasta la fecha. Francisco Arizti es el presidente número 12. Desde la cabecera de la larga mesa, mira los rostros y señala que, como nuevo presidente de la asociación civil, su reto es “no defraudar a todos quienes han puesto su vida aquí. La vara está bien alta porque todos ellos han sido gente que le echó muchas ganas, muy comprometida, son realmente inspiración”. Y a pesar de la escala del reto y de que apenas tiene unas semanas que asumió el encargo, afirma sin dudar: “Yo tengo muy claro por dónde queremos ir”.
Antes de la entrevista en la sala de reuniones, Francisco Javier Arizti Galnares (Ciudad de México, 1967) atiende una sesión fotográfica. “Si mi esposa me viera, estaría en el suelo por la risa”, dice y explica: no le gustan las fotos. No obstante, atiende con una sonrisa cada disparo de la cámara y sigue todas las indicaciones del fotógrafo. Camina por los jardines y los pasillos que hay entre la biblioteca y el Edificio A, jardines y pasillos que, como el resto del campus, conoce bastante bien: estudió Ingeniería Industrial en el ITESO de 1985 a 1989, es asociado de ITESO, AC, desde hace siete años y forma parte del Consejo de Directores desde que recibió la invitación durante la presidencia de Guillermo Martínez Conte. Durante la gestión de su antecesor, Guillermo Gatt Corona, se desempeñó como tesorero.
“La verdad, yo pensaba seguir como tesorero mucho tiempo, pero por más esfuerzos que hicimos no logramos convencer a Paloma Urrea [para que asumiera la presidencia]. Es una persona admirable y después de un buen discernimiento ignaciano tomó la decisión de no aceptar”, dice Arizti, quien señala que, ante esta situación, vio que podía seguir sumando, ahora desde la presidencia.
“Presentamos esta plantilla y conformamos un Consejo de Directores muy bonito, al que se incorporan personas bien interesantes”. Una vez instalado en el nuevo encargo, se dice contento porque “el ITESO es algo que conforme más lo conoces, más te apasiona, más te enamora. La presidencia me llega en un momento precioso del ITESO para honrar este legado que hemos recibido”.
Hay una palabra clave para entender la trayectoria de Fracisco Javier Arizti, así como para describir el sello que quiere dejar tras su paso por ITESO, AC. Esa palabra es equipo. La repite varias veces en la charla y no es para menos: “Para mí el equipo es la diferencia. Mi éxito siempre ha sido hacer equipos sólidos, muy fuertes y con gente que muchas veces es mejor que yo. Y eso es algo que me encanta del ITESO: creo que, como pocas universidades, tenemos esa capacidad para hacer equipos en los que obviamente todos pensamos diferente, tenemos diferentes cosas que nos motivan, pero también tenemos la capacidad de entender al otro y hacer equipo por un mismo bien. Eso es algo que nos distingue mucho”.
Antes de llegar a la presidencia de ITESO, AC, Arizti Galnares recorrió un camino que comenzó con su trabajo como mensajero en una casa de cambio. Laboró en ese rubro mientras cursaba sus estudios y un año después de que egresó de Ingeniería Industrial se fue a España para estudiar la Maestría en Administración de Empresas en el Instituto Empresa. Después, le ofrecieron trabajo en Nueva York —“trabajé en las torres gemelas y me tocó el bombazo de 1993: me tocaron dos horas de bajar escaleras porque estaba en el piso 84”, comparte—, de ahí pasó a Chicago donde, luego de trabajar dos años, aplicó para estudiar una maestría en economía, finanzas y regulación en la Universidad de Chicago. Allá le ofrecieron trabajo como director de administración y finanzas, después del cual regresó a México para trabajar en Mexicana de Lubricantes (Mexlub). Trabajó con el Grupo Brun Solórzano y también emprendió, con amigos del ITESO, el proyecto Auto Deal —“era parecido a lo que hoy es Kavak, pero empezamos muy temprano para un negocio así y después de tres años decidimos no continuar”, recuerda—. Muchos de los grupos y consorcios en los que ha trabajado tienen algo en común: luego de su paso por ellos, ha sido invitado para integrarse como consejero externo.
“Tomé la decisión de dedicarme a los consejos”, dice Arizti, para dar pie a otra de sus facetas: “Mi esposa y yo hemos participado en el Hogar Vicentino, que es una casa hogar de personas desamparadas. Mis papás participaban en él y mi esposa y yo participamos como presidentes de su patronato. Es algo que me apasiona: devolver algo de lo tanto que hemos recibido, ya sea a través del Hogar Vicentino o acá en el ITESO, que es una labor bonita incidir en muchachos y muchachas jóvenes”.
No es necesario preguntar para darse cuenta de que Francisco Javier Arizti es una persona de fe y profundamente religiosa. Él mismo va dando señales a lo largo de la conversación y lo dejó claro el día que asumió la presidencia de ITESO, AC, cuando enlistó los tres pilares que buscará afianzar durante su gestión: tender más puentes con la comunidad empresarial no sólo en el ámbito económico, sino para tener un mayor impacto social y ambiental; cuidar la “excelencia que transforma”, propiciando la calidad académica y la inversión en infraestructura, y, quizá lo prioritario, fortalecer la espiritualidad ignaciana en la comunidad universitaria. “San Ignacio nos enseñó un camino tan sólido, tan profundo para acercarnos a Jesús y caminar con él, y nos encantaría, a mí y al Consejo de Directores, que todos en el ITESO conocieran esa espiritualidad, que conozcan los valores que tiene el ITESO; que conozcan la espiritualidad ignaciana y el acercamiento a Jesús resucitado a través de una experiencia viva”. Desde su perspectiva, es importante mostrar abiertamente la riqueza de la espiritualidad ignaciana. “A veces como que nos da un poco de miedo. Pareciera que tememos que si hablamos de Dios nos van a tachar de conservadores, pero somos una universidad de inspiración cristiana, así está plasmado en las Orientaciones Fundamentales, nuestro documento pilar. Esto somos. Si nos abrimos a entender eso, el ITESO se vuelve esa universidad diversa, profunda, de debate bonito, de respeto, que es la que queremos tener”.
El presidente de ITESO, AC, lleva esta convicción al momento que vive la universidad, que es importante por dos razones: ya han comenzado los trabajos para formulación del Plan de Desarrollo Institucional 2028-2037 y a la vuelta de la esquina están los festejos por los 70 años de la fundación del ITESO, que se cumplen en julio de 2027. Con este escenario, Francisco Javier Arizti celebra la relación que hay entre la asociación civil y la Compañía de Jesús, que describe como “sólida, de confianza y transparencia”, y señala que desde la asociación hay “buena vibra y disposición abierta para buscar exclusivamente el bien del ITESO. Es un momento muy bonito y vamos a tratar de aportar lo más que podamos desde donde nos toca; aportar nuestra experiencia, nuestras capacidades. Es una etapa muy bonita y estamos trabajando muy padre”.
Su paso como tesorero de ITESO, AC, le confiere el conocimiento suficiente para afirmar que la universidad tiene “una situación económica sólida que nos ha permitido atravesar momentos difíciles, como ya se ha visto”. Dice que hay una política de inversión muy clara, que busca acercar a las y los estudiantes los recursos para fortalecer la formación. “En el ITESO tenemos bastante claro que nos gustaría que nuestros estudiantes sean agentes transformadores, entonces, queremos seguir fortaleciendo el campus. Que venga la gente no sólo a aprender y hacerlo con excelencia, sino a adquirir esas habilidades transformadoras para liderar con fortaleza, con pasión y con la habilidad para hacer equipos sólidos, alcanzar bienes comunes”. También destaca la posibilidad de apoyar económicamente al estudiantado. “La idea del ITESO es que nadie se quede fuera por falta de recursos. Más del 60 por ciento de las y los estudiantes reciben ayuda de alguna forma y eso queremos seguir haciéndolo”.
Desde su etapa como estudiante hasta su encargo como presidente de ITESO, AC, es evidente la pasión que Francisco Javier Arizti siente por la universidad, misma que quiere contagiar a las y los empresarios de la región. “Quiero que vean al ITESO como la universidad de los tapatíos y me gustaría transmitir que para nosotros es bien importante contribuir a una sociedad más justa, más igualitaria. Creo que el ITESO hace muchísimo por nuestra comunidad y hay que cacarearlo, que la gente sepa en todo lo que está el ITESO y lo afortunados que somos en Jalisco, en Guadalajara. Que la gente diga ‘Qué increíble y qué afortunados somos de que el ITESO esté aquí’”, concluye el presidente de ITESO, AC.