Una IA que conecte con nuestra humanidad
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Una IA que conecte con nuestra humanidad
“El potencial humano en tiempos de inteligencia artificial” fue el título de la Lectio brevis que dictó César Lozano Díaz, coordinador de ReflexIA, programa integral de IA del ITESO, con la que inició formalmente el ciclo escolar 2025-2026. En la actividad, el rector Alexander Zatyrka, SJ, llamó a discernir cómo y para qué utilizar esta tecnología.
Judith Morán
GIA, el avatar de los cursos de formación de inteligencia artificial (IA), se asomó a la pantalla del Auditorio Pedro Arrupe, SJ, ante la comunidad del ITESO. Respondía al llamado de César Lozano Díaz, coordinador del proyecto ReflexIA, quien olvidó sus apuntes con los que dictaría la Lectio brevis, o la lección breve, con la que inician los ciclos escolares en el ITESO.
En esta tradición centenaria de los planteles educativos de la Compañía de Jesús GIA llamó a otra entidad: un perro robot que entregó las notas de la lección provocando expresiones de curiosidad y ternura cuando se paró sobre dos extremidades y dibujó un corazón hacia la comunidad presente.
Con GIA y el robot dog como preámbulo, Lozano dictó la conferencia “El potencial humano en tiempos de inteligencia artificial”.
El también académico del Departamento de Matemáticas y Física (Dmaf) centró su exposición en la IA generativa que ha adquirido relevancia en la ejecución de tareas, la optimización de proyectos, y el procesamiento de texto, audio e imágenes. Esta tecnología ya está modificando el aprendizaje, los trabajos y la forma de vivir.
En este punto, GIA le sugiere a César preguntar cómo los presentes viven esta transformación. A través de un QR, la mayoría de los participantes, 69 por ciento, respondió que la viven con curiosidad y 23 por ciento con entusiasmo.
Entre ambos hicieron un repaso de las sensaciones que han provocado las transformaciones tecnológicas como la imprenta, la electricidad y la internet.
“Cada tecnología amplió nuestras capacidades, pero también reorganizó el trabajo, desplazó prácticas anteriores y obligó a la sociedad a desarrollar nuevas competencias y responsabilidades”, señaló el coordinador de ReflexIA, que es el programa integral de IA del ITESO.
Y resaltó que la IA no apareció de repente, pues las interfaces de voz y el aprendizaje automático están presentes desde hace décadas. “La diferencia es que hoy interactuamos con modelos generativos capaces de predecir secuencias, producir contenidos, planificar y ejecutar tareas mediante agentes, revisar sus propios resultados, ejecutar código y conectarse con distintas herramientas”.
Lozano dijo que a lo largo del tiempo la sociedad ha afrontado los retos de las tecnologías, sólo que hoy este discernimiento tiene que hacerse en un periodo más corto frente a una escala de transformación mayor.
Y recordó la carta que el Rector le dirigió a ReflexIA en la que señala la necesidad de promover en el ITESO una apropiación responsable de la IA “guiada por el discernimiento, la justicia, la formación integral y el pensamiento crítico que caracterizan a nuestro modelo educativo”.
Ese llamado se vincula a la reflexión del Papa León XIV en la carta encíclica Magnifica humanitas que reconoce el potencial de la tecnología e insiste en que su aplicación esté orientada al bien común.
“La encíclica constituye un llamado a discernir el uso de la tecnología, a conocer su potencial y, al mismo tiempo, a no delegar aquello que nos corresponde como estudiantes, docentes, profesionistas, padres y madres de familia”, resaltó.
También recordó que las respuestas que puede generar la IA pueden ayudar a contrastar información y construir conocimiento, pero también “puede debilitar nuestro juicio o incluso envenenar la conversación”. GIA agregó que la IA generativa llegó para quedarse y hay oportunidad de orientarla al bien común si se entiende su funcionamiento.
Esto exige, añadió César Lozano, “comprender tanto las matemáticas y la programación que la hacen posible, como los cambios sociales que puede provocar, pues es una tecnología que acompañará nuestra educación, nuestro trabajo y nuestra vida familiar”.
El académico destacó las ventajas y los desafíos que implica la IA como la propiedad intelectual, los sesgos, las alucinaciones y el consumo energético, por mencionar algunos, e instó a preguntarnos no solo qué puede hacer la IA, también qué transformaciones educativas, profesionales y sociales se necesitan impulsar.
“Este año estamos invitados a formarnos y a aprender a aprender en un tiempo marcado por la inteligencia artificial y la transformación tecnológica. No podemos ignorar los saberes, las habilidades y las competencias que nuestros estudiantes necesitan para un futuro que, en realidad, ya es presente”. Lozano exhortó a las y los estudiantes a disfrutar la conexión con los demás, a aprender de los errores, a desarrollar el pensamiento crítico, a asumir el rol que tienen en la sociedad, y a cuidar sus saberes y competencias porque al utilizar la tecnología sin discernimiento ponen en juego su profesión.
“Recuerden que existe una inteligencia extraordinaria, funciona con un consumo mínimo de energía, procesa información, es multimodal, conecta conocimientos, crea arte y tecnología, y toma decisiones éticas y críticas. El modelo se llama humanidad”.
Al terminar la exposición de Lozano, Alexander Zatyrka, SJ, rector del ITESO, dio la bienvenida al estudiantado al ciclo escolar, en especial a quienes recién ingresaron a la universidad. “Durante los próximos años tendrán la oportunidad de convertirse en personas profesionales competentes, conscientes y comprometidas, capaces de enfrentar el mundo desafiante”.
El Rector también agradeció a Lozano por compartir sus conocimientos y reflexionar sobre cómo la IA “está transformando nuestras vidas de manera vertiginosa y radical”.
Discernir cómo y para qué utilizar la IA
Zatyrka señaló que, si bien las revoluciones tecnológicas han generado cambios importantes en la sociedad, ninguna se había difundido tan rápido como la IA. Por ejemplo, tuvieron que pasar 75 años para que los teléfonos fijos tuvieran 100 millones de usuarios y 16 años en el caso de los teléfonos móviles; en contraste, ChatGPT tuvo esa cobertura en dos meses.
Recalcó que gran parte de las tecnologías no solo resuelven tareas específicas, sino que pueden moldear nuestro modo de estar en el mundo, como el automóvil que impactó el diseño y la forma de habitar las ciudades, señaló.
“Si esto ocurrió con el vehículo motorizado, es fácil advertir la magnitud de las implicaciones de las nuevas tecnologías que, además de tener la capacidad de tomar ciertas decisiones por sí mismas, cuentan con recursos para incidir en lo más íntimo de nuestro ser: la conciencia”.
Por ello, recalcó el Rector, es importante insistir en que la IA no es solo una herramienta que permite hacer las cosas más fácilmente, sino que ya tiene un impacto en la manera de estudiar, investigar, comprar, hacer política, etcétera.
“La inteligencia artificial tiene, pues, el potencial de configurar buena parte de nuestra manera de vivir y de incidir en la forma de relacionarnos con el mundo y con las demás personas. Seguramente la mayoría de quienes estamos aquí ya usamos a la inteligencia artificial, al mismo tiempo que ella también utiliza nuestra información para ir construyéndose a sí misma”, destacó.
Y, en coincidencia con lo expuesto por Lozano, señaló la importancia de conocer las implicaciones éticas, sociales, políticas y culturales que tiene la IA, así como sus posibilidades y sus límites.
“No se trata, de ninguna manera, como también señalaba el doctor Lozano, de dar la espalda a la tecnología, sino ‘de analizarla críticamente y discernir sus efectos’”, apuntó.
Y recordó la invitación que hizo el Papa León XIV en la carta encíclica de responder la pregunta que plantean las innovaciones tecnológicas: “¿contribuyen realmente a hacer crecer a las personas y a los pueblos en humanidad y fraternidad, en el respeto a la Casa común y a las generaciones futuras?”.
El Rector del ITESO señaló ante la comunidad universitaria que tener el privilegio de la formación profesional nos llama a discernir cómo y para qué utilizar la IA. “Como universitarios no podemos conformarnos con aprender a utilizarla. Nos corresponde, además, analizarla críticamente, vislumbrar escenarios, advertir riesgos y proponer acciones”.
Esta es la razón, explicó, por la que en el ITESO se constituyó el proyecto ReflexIA para promover una apropiación responsable de la IA teniendo como guía la justicia, la formación integral y el pensamiento crítico que promueve la educación jesuita.
“Tenemos mucho por hacer, por descubrir y por proponer en este tema. Hagámoslo desde el horizonte de las Orientaciones Fundamentales del ITESO, que desde hace más de 50 años nos invitan a ser una comunidad universitaria que busca descubrir la verdad para llevarla a formas de convivencia cada vez más humanas y más justas”, concluyó.
iteso
lectio brevis